jueves, 23 de enero de 2014

Coca Cola: la chispa de la muerte

Coca Cola, esa empresa tan cercana y simpática de conmovedores anuncios va a tirar a la calle a buena parte de sus trabajadores en España mediante un ERE. Cuando veas una de esas latas con un nombre escrito probablemente será el nombre de un nuevo parado.

La casualidad quiso que ayer tomara esta fotografía en el mismo momento en que la empresa Coca Cola anunciaba el despido de buena parte de sus trabajadores en España mediante un ERE injustificable. Así cuentan la noticia desde elDiario.es:

"Coca-Cola Iberian Partners ha presentado este miércoles a los sindicatos el despido de 750 trabajadores y la recolicación de otros 500 dentro de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) y ha comunicado el cierre de cuatro de sus once plantas en España, las de Fuenlabrada (Madrid), Alicante, Palma y Colloto (Asturias), según informó la compañía. (...) La multinacional, que cuenta con una plantilla en España de 4.200 trabajadores, lleva así a cabo un ERE que afectará a 1.250 empleados."

Coca Cola lo justifica con las siguientes palabras vacías de contenido y razón y que, por desgracia, ya hemos oído tantísimas veces los últimos años para intentar maquillar esa insoportable carrera por aumentar el beneficio de unos pocos a costa del trabajo y la supervivencia de muchos:
"El objetivo de la reestructuración es ganar eficiencia y competitividad, y evitar duplicidades que podrían comprometer la viabilidad futura de la empresa"
¡Y dos huevos duros también! ¿Qué ocurriría si los consumidores tomaramos decisiones igual de drásticas pensando en nuestro propio interés? Veamos qué tal:
"El objetivo de la reestructuración de mi gasto en productos de la marca Coca Cola es ganar eficiencia y competitividad en el ámbito de la salud propia y social, y evitar que aumenten su beneficio a costa de sus trabajadores para no compremeter la viabilidad futura de mi país".

Ya había muchas razones para no consumir los productos de esta empresa. Ahora simplemente hay otra razón más para hacer boicot a Coca Cola. Hasta la empresa más poderosa del planeta se iría a pique si todos dejáramos de consumir sus productos durante unas cuantas semanas. Por supuesto no se trata de hundir a la empresa: la idea es mostrarles que efectivamente su beneficio depende también de que se comporten de una forma más humana de hecho y no sólo a través del maquillaje con que ocultan su desalmada realidad a través de esos anuncios tan bonitos como llenos de mentiras.