miércoles, 16 de enero de 2008

Una moda peligrosa

La proliferación de los 4x4 en nuestro país durante los últimos años ha sido espectacular, aunque poco han tenido que ver con este auge la potencia o la tracción a las cuatro ruedas de estos vehículos. Se trata en realidad de una moda más, propiciada en parte por el gusto por diferenciarse de los compradores(¿nadie más se ha dado cuenta de lo mucho que tienden a parecerse entre sí los nuevos modelos de casi todas las marcas de coche?) unido a esa falsa sensación de seguridad que transmiten por su aspecto grande y robusto. Así las ventas de los últimos años han sido tales, que han convertido los 4x4 en un atrezzo casi indispensable para el nuevo rico.

Pues bien, según demuestra un estudio publicado por Ecologistas en Acción esta moda de los 4x4 no resulta tan inocua como dejarse patillas, o ponerse una camisa de cuadros, como ya sospechábamos...

4x4 = - Planteta

Ante la creciente presencia de estos vehículos en las ciudades, Ecologistas en Acción ha elaborado un exhaustivo estudio bajo el epígrafe “4x4 = - Planeta”, que viene a demostrar la alta capacidad de destrucción ambiental que poseen estos vehículos. Del informe se desprende que si bien los impactos que ocasionan estos vehículos son comunes a todos los automóviles, el grado de incidencia de los mismos es mucho más acusado en los 4x4.

Los datos son demoledores: En el terreno de las emisiones, la mayoría de los modelos de 4x4 presentan unos niveles de emisión de CO2 muy elevados, generalmente por encima del resto de vehículos. De los 20 modelos más vendidos en el Estado español en 2006, prácticamente todos emiten por encima de los 200 g de CO2/km (según Faconauto, la media de emisiones de los vehículos matriculados en 2006 fue de 152 g/km). En el contexto actual, en el que la contribución del transporte al cambio climático crece de forma imparable, los 4x4 representan una opción totalmente insostenible. Además, y de forma paralela, los niveles de emisión de otros contaminantes atmosféricos son también más elevados, contribuyendo a aumentar las afecciones cardiorrespiratorias y agravando la precariedad atmosférica de las ciudades.

Tampoco se debe desdeñar del impacto directo de estos vehículos en el medio natural, suponiendo un fuerte incremento de la presión sobre entornos que habían sido poco accesibles. Además, es necesario subrayar la degradación que se viene observando en la red de caminos y pistas forestales, que en el caso español equivale a más de 600.000 km.

El estudio desmonta la falacia sobre la “mayor seguridad” de los 4x4. Así, se aportan datos que cuestionan la mayor seguridad de estos vehículos para sus ocupantes. Por ejemplo, en 2003, la Agencia de Seguridad de Tráfico de EE UU informaba de que los todoterreno vuelcan con más facilidad, y en los accidentes por vuelco el índice de mortalidad de los ocupantes era 3 veces mayor en los 4x4 que en los turismos . Al mismo tiempo, se evidencian unas consecuencias mucho más graves en caso de siniestro o atropello, tanto para los ocupantes de los vehículos con los que colisionan como para los peatones. Así, un reciente estudio, llevado a cabo en EE UU, demuestra que un peatón golpeado por un 4x4 de grandes dimensiones tiene el doble de posibilidades de morir que otro atropellado en idénticas condiciones por un turismo de tamaño normal .

La causa de esta concentración de impactos negativos está en la peculiaridad esencial de estos vehículos: mayor volumen, mayor peso y mayor potencia, y, por tanto, un mayor consumo de energía y unas mayores emisiones. De esta manera, los 4x4 se convierten en el icono de la insostenibilidad motorizada. Esto es, en la punta de lanza de un modelo de movilidad basado en el automóvil, cuyas múltiples repercusiones sociales, ambientales y económicas tienen importantes afecciones tanto locales como de ámbito global.

Ecologistas en Acción considera necesario romper con la visión mitificadora que la publicidad utiliza con el único objetivo de vender un tipo de vehículo totalmente innecesario en la ciudad, y muy cuestionable en el campo. Asimismo, es necesario un cambio de percepción sobre los conductores de estos vehículos: lejos de ser representantes del éxito social, no son sino el exponente más claro del despilfarro de recursos y de insolidaridad con el resto del planeta.

El informe termina exponiendo una serie de buenas prácticas y de medidas para las Administraciones, algunas de ellas específicas para los 4x4.

Nota: Este estudio se enmarca dentro de una campaña de ámbito europeoen la que durante los dos próximos años desarrollará diversas actividades y actos públicos para incrementar la conciencia crítica sobre este tipo de vehículo. Campaña relacionada, también, con el proceso legislativo actualmente en marcha en la Unión Europea respecto a las emisiones de CO2 de la nueva flota de automóviles. Ecologistas en Acción considera que la Unión Europea debe establecer un límite obligatorio de 120 g de CO2/km en la nueva flota a partir de 2012, de modo que vehículos tan contaminantes como los todoterreno empiecen a desaparecer de nuestras ciudades.

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No a los transgénicos

Manifiesto de la organización Vía Campesina en contra de los transgénicos

Queremos alimentos sanos y seguros
Las semillas transgénicas, caras y estériles, no vienen a acabar con el hambre en el mundo como promete la industria biotecnológica. Bien al contrario, son una vuelta de tuerca más para sacar legalmente a los campesinos de sus tierras. Las semillas transgénicas son estériles: no se reproducen y hay que comprarlas cada año; y son caras: millones de agricultores no tienen dinero para comprar lo que legítimamente les pertenece; desposeídos de las semillas, abandonan las tierras. La contaminación genética trae a la Humanidad un nuevo elemento: los efectos en la salud de las personas y en el medio ambiente, son irreversibles. Los errores genéticos que se cometan hoy no se pueden reparar.

Por ello denunciamos:
1.- La complicidad entre los gobiernos y las multinacionales de la biotecnología para la implantación de los cultivos y la comercialización de los alimentos transgénicos en nuestras tierras.
2.- Que la mayor parte de los centros de investigación, tanto públicos como privados, estén financiados por las mismas multinacionales que contaminan.
3.- Que la mayor parte de los medios de comunicación estén sometidos también a la dictadura del poder económico a nivel mundial.
Y apoyamos plenamente las demandas de la VÍA CAMPESINA para recuperar, mantener y fortalecer una producción alimentaria campesina y sustentable:

1.- Parar las importaciones a bajo precio y aplicar el principio de la soberanía alimentaria.
2.- Exclusión de la Organización Mundial del Comercio (OMC) de toda negociación relacionada con la producción y los mercados de los alimentos. Denunciamos a la OMC como un verdadero instrumento antidemocrático al servicio de las multinacionales que nos están imponiendo la política de Liberalización de los Mercados. Los Tratados de Libre Comercio y de la OMC en la agricultura están desviando la producción doméstica hacia la producción intensiva de exportación y forzando a millones de campesinos y pueblos indígenas hacia la bancarrota total. Hay que parar estas políticas neoliberales que convierten a los campesinos/as e indígenas en desplazados en su propio país, o en trabajadores/as ilegales en la producción intensiva industrial.
3.- Aplicación del principio de la soberanía alimentaria como primer principio en la formulación de políticas agrícolas que tienen que asegurar una producción campesina y diversificada de alimentos sanos, precios que remuneren el trabajo campesino, la reactivación de las políticas de reforma agraria, una regulación de los mercados para evitar excedentes y un paro de la industrialización de la producción agrícola.
4.- Abolición de las subvenciones y otras ayudas a la exportación como parte de medidas para evitar el dumping y la importación a bajos precios.
5.- Abolición de la obligación de aceptar importaciones hasta el 5% del consumo interno. Cada país debe tener y aplicar el pleno derecho de proteger su producción alimentaria contra importaciones. Hay que parar la apertura forzada de nuestros mercados para importaciones a bajo precio que destruyen la producción alimentaria y aumentan aún más la miseria y el hambre en los medios rurales.
6.- No a los Organismos Genéticamente Modificados (OGMs) y a las Patentes en la agricultura y SÍ a las semillas campesinas.
7.- Prohibición de los OGMs de la agricultura. Son lesivos para los agricultores, los consumidores y el medio ambiente.
8.- Prohibición de las Patentes de la vida. No puede ser que esta riqueza y diversidad desarrollada por el propio campesinado, se convierta en la propiedad privada de algunas empresas transnacionales.
9.- Establecer marcos jurídicos diferentes que reconocen a las semillas y otros recursos genéticos como patrimonio de la Humanidad y que respeten el carácter colectivo de estos derechos y el libre acceso a los recursos genéticos.
10.- Prohibición de semillas “muertas” y otras tecnologías que impiden al agricultor reproducir sus propias semillas. Semillas muertas dan plantas con semillas infértiles lo que significa que los campesinos/as y productores/as tendrán que comprarlas año tras año. Este hecho nos sitúa en dependencia de las transnacionales y nos excluye de la producción.
11.- Reconocimiento de los derechos del agricultor al control y a decidir el futuro de los recursos genéticos. Como agricultores hemos resguardado los recursos genéticos en la agricultura, somos depositarios del esfuerzo y conocimiento de las generaciones que han creado esta riqueza biológica, por ello exigimos que se reconozcan nuestros derechos.

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sábado, 12 de enero de 2008

Somos lo que sembramos

Me ha parecido muy interesante este artículo de Gustavo Duch Guillot, director de Veterinarios Sin Fronteras, publicado en el diario El País.

Somos lo que sembramos

En tiempos pasados, Hipócrates decía "somos lo que comemos". Ahora, a partir de un colectivo de campesinos de Lleida, la Assemblea Pagesa, se pone en marcha una plataforma de la sociedad civil que reivindica "som lo que sembrem". Porque en la elección de una semilla, en el acto de arar la tierra, sembrarla y hacerla crecer, estamos, en realidad, definiendo qué modelo de agricultura, de medio rural y de alimentación queremos para nosotros y para las futuras generaciones.


El modelo impuesto en la actualidad ya sabemos qué nos ofrece: alimentos estandarizados y a bajo precio, a costa de un medio rural despoblado. Se incrementan anualmente las hectáreas dedicadas al cultivo uniforme de maíz transgénico, y las granjas de animales son baterías de animales repetidos que hacemos engordar en pocos días sin que tengan la posibilidad, tan siquiera, de ver la luz del sol. Junto a ellas, los campos y ríos se contaminan con sus residuos. Ciertamente, se consiguen altas producciones pero la especialización nos obliga a depender de la importación de muchos otros alimentos que ya hemos olvidado cultivar, y tienen que llegar de muy lejos, como la fruta que viaja desde Chile. Finalmente, como estamos observando estos días, nuestra ganadería es totalmente dependiente de los cereales y si aumenta su demanda mundial como ahora por el tirón asiático y los agrocombustibles, los precios de algunos alimentos se disparan.

Cataluña, y prácticamente todos los territorios del planeta, tiene la posibilidad de plantearse un modelo de alimentación que descanse en modelos agroecológicos. Potenciando una agricultura y ganadería de pequeña escala integrada en el ecosistema, se facilitaría además la recuperación del sector basado en pequeños agricultores vital para el equilibrio territorial y llenar de vida los rincones del país. Si reducimos las importaciones de alimentos de países en desarrollo, conseguiremos que éstos liberen tierras para poder producir sus cultivos, y reactivar también en ellos el sector rural, en países donde el porcentaje de personas que se dedican al campo es muy significativo. Como consumidores los alimentos que degustaremos serán tal vez menos exóticos, pero más saludables.

Som lo que sembrem es consciente de la importancia de avanzar en estos modelos, y de los frentes que hay que combatir. El primero de ellos, y paradigmático desde hace ya unos años, es la invasión de las semillas transgénicas. Para estos campesinos las semillas no son una mercancía, son la primera herramienta de trabajo después de la tierra y existen dos opciones. Entrar en la dinámica de las semillas clonadas o utilizar en la siembra parte de las semillas producidas en el año anterior, intercambiar semillas con otros agricultores y ser responsables directos de la selección de las semillas, siembra tras siembra, renovando permanentemente la biodiversidad de los cultivos. Con ello, se aumenta la diversidad dentro de cada variedad de cultivo, lo cual es indispensable para su adaptación a los diferentes tipos de terrenos o a los cambios del clima.

Som lo que sembrem, desde su página web (www.somloquesembrem.org), quiere facilitar a la población catalana la posibilidad de declarar Cataluña zona libre de transgénicos, como ya han hecho otros territorios europeos. Para ello, ponen en marcha lo que se conoce como iniciativa legislativa popular, una herramienta de participación política ciudadana que permite que se puedan proponer leyes en el Parlamento a partir de la recogida de 50.000 firmas. Se añaden tres puntos más: la prohibición inmediata de los cultivos de maíz transgénico MON810, de la multinacional Monsanto, que, según Greenpeace, la toxina insecticida que produce, está en concentraciones muy impredecibles; el etiquetado claro de los alimentos que en su proceso de producción utilizan transgénicos, como los productos de origen animal de los que desconocemos con qué han sido alimentados, y, por último, una moratoria al desarrollo e investigación de los transgénicos en Cataluña. He leído la página web con atención, y ahora sólo faltan 49.999 firmas.


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Cataluña se mueve contra los transgénicos

Ecologistas de Lleida promueven una ley para impedir el cultivo de transgénicos, según esta noticia aparecida hoy en la edición digital de 20minutos:

La plataforma ecologista 'Somos lo que sembramos ' comenzará a recoger firmas para presentar una iniciativa legislativa popular en el Parlament reclamando la declaración de Catalunya como zona libre de cultivos transgénicos. Aprovecharán la celebración de Fira Natura , que tendrá lugar en Lleida entre el 29 de febrero y el 2 de marzo, para comenzar la recogida de firmas.

La plataforma, creada por Assemblea Pagesa de Catalunya , pretende recoger las 50.000 firmas necesarias para presentar la iniciativa y conseguir el apoyo del mayor número de famosos, según explicó ayer el histórico sindicalista Josep Pàmies.

Pàmies hizo estas declaraciones ayer en la Audiencia de Lleida, al término de la vista de apelación contra la sentencia del Juzgado número 2 de lo Penal, que lo condenó a pagar a 24.000 euros a un Guardia Civil que lo denunció por haberle agredido en un forcejeo durante una protesta contra los cultivos transgénicos en septiembre de 2003.

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miércoles, 9 de enero de 2008

Quien descontamina, que cobre

Al menos ésa es la tesis que sostiene Carlos Romero en su interesante artículo aparecido hace unos días en www.soitu.es : que el estado subvencione y ofrezca ventajas fiscales a los propietarios de terrenos con bosques. No es una mala idea, ya que favorecería su conservación y cuidado. Pero encuentro un problema de base: ¿por qué hoy día sigue habiendo bosques en manos privadas? ¿No es esto un despropósito?

Tampoco creo que haga falta ser muy comunista para entender que ciertas materias deberían quedar fuera del mercado, que es aberrante que en el año 2008 alguien pueda seguir siendo propietario de un bosque. En mi opinión habría que compensar a estos propietarios, pero sólo una vez y para siempre, pasando inmediatamente estos terrenos tras una justa compensación a ser propiedad del estado.

Transcribo a continuación el artículo de Carlos Romero sobre la economía de los bosques:

En estos tiempos en los que las ayudas para impedir la deforestación vuelven a cobrar gran importancia en el marco de la lucha contra el cambio climático (ver la Hoja de Ruta de Bali), parece necesario contribuir al debate sobre la mejor manera de formularlas. Las políticas públicas de ayuda al sector forestal pueden parecer a simple vista generosos mecanismos para "regalar" dinero público, o sea, de todos, a los propietarios forestales. Sin embargo, en lugar de eso se trata de incentivar a los propietarios a que tomen decisiones óptimas para el conjunto de la sociedad.

Para ello, comencemos por entender que los bosques son sistemas biológicos con propósitos múltiples. En efecto, la producción de madera es un uso importante aunque no único, ni necesariamente el más importante. Además de producir madera, los bosques juegan un papel esencial como defensores del suelo contra la erosión, capturadores de CO2 atmosférico, protectores de la biodiversidad, etc. En el caso de los montes naturales, esta serie de usos no madereros generan para la sociedad una utilidad mayor que la generada por la producción de madera y otros derivados.

Todos los productos no madereros son, desde un punto de vista económico, bienes públicos. Como tales, su principal característica consiste en que aunque su producción incrementa el bienestar de la sociedad, no existen mercados para los mismos, por lo que su producción no es retribuida. Es decir, son productos que en general no tienen valor de cambio, pero si poseen otros tipos de valor (de uso, de opción, de existencia...) que resultan estratégicos para el bienestar de la sociedad.

Dada la estructura de propiedad privada de la mayor parte de los bosques de España, las consideraciones anteriores conducen a una clara paradoja. La sociedad demanda de los bosques una serie de bienes públicos vitales para su bienestar. Sin embargo, no existen mecanismos institucionales para compensar económicamente a los proveedores de los mismos.

Esta paradoja conduce a una divergencia entre lo que es óptimo desde el punto de vista privado (del propietario) y desde el punto de vista de la sociedad en su conjunto. Tal tipo de divergencia implica lo que técnicamente se denomina un "fallo de mercado", que conduce a una asignación de recursos socialmente ineficiente.
Usos no madereros generan para la sociedad una utilidad mayor que la producción de madera

Es necesario desarrollar mecanismos que incentiven la producción de estos bienes públicos "sin mercado". Estos mecanismos pueden basarse tanto en ventajas fiscales, como en la fijación de subvenciones, que al incluirlas el propietario en sus cálculos contables, hagan desaparecer (o atenuar) la comentada divergencia entre el óptimo privado y el social.

Por todo ello, las políticas públicas de ayuda al sector forestal pretenden incentivar a los propietarios a que tomen decisiones socialmente óptimas. En definitiva, se pretende emplear dinero público para la restauración de la eficiencia asignativa del mercado. En otras palabras, se pretende que un diseño organizativo basado en la propiedad privada y complementado con las "adecuadas" ayudas públicas permita una gestión de los ecosistemas forestales que resulte óptima para el conjunto de la sociedad.

Es decir, el muy necesario principio de "quién contamina paga" hay que ampliarlo con el principio de "a quién descontamina se le compensa". Los responsables de la política forestal no parece que compartan las ideas expuestas en estas líneas. Así, todo hace indicar que los vientos no van a soplar en la dirección de racionalizar los actuales sistemas de subvenciones, sino más bien en la dirección opuesta.

*Carlos Romero es responsable del Grupo de Investigación Economía y Sostenibilidad del Medio Natural de la Universidad Politécnica de Madrid y premio Nacional de Economía y Medio Ambiente.

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martes, 8 de enero de 2008

Urbanismitis de costa a costa

Benidormizado ya el litoral mediterráneo hasta su última cala, los salvapatrias del ladrillo mágico buscan nuevos territorios vírgenes para poder seguir ejerciendo su solidaria labor, dando solución al problema de la vivienda, creando empleo, y ya de paso ordenando esa naturaleza salvaje e inhóspita para el bien común de los españoles.

"Ay constructores, os recibimos con alegría.
Viva el tronío, de ese ladrillo y su poderío"
-Bienvenido Mr. Marshall. Versión 2008-


Confío tengan algo más de sentido del que ha habido por aquí. Es que no hablamos ya de pan para hoy y hambre para mañana: en cuestiones de urbanismo, ese pan para hoy implica muchas veces hambre para siempre, pues así de trascendente es su impacto en el territorio, en el espacio y en el tiempo. Así el mal urbanismo es capaz de convertir bonitos pueblos en feas pseudociudades, crea ghetos de golf para jubilados y ricos despistados, y residenciales pueblos fantasma carentes de servicios. Pues cuando ese gran culo de cemento se sienta, ya no hay quien lo levante. Menos que nadie van a hacerlo nuestros cortoplacistas políticos, encantados de cederle estos nuestros asientos al mejor postor.

¿Quién da más?

A continuación el reportaje completo sobre los planes urbanísticos en Asturias publicado por Javier Cuartas en el diario El País el 08/01/2008

Los ecologistas denuncian planes para construir 60.000 nuevas viviendas en el litoral asturiano.

Fue de las primeras autonomías en proteger el litoral. Tal madrugón legislativo le permite presumir ahora de ser una de las comunidades que mejor conserva su zona costera, lo que la convierte en una codiciada presa para los predadores urbanísticos. La costa asturiana afronta su momento más delicado.

Asturias tiene la franja costera mejor conservada y menos urbanizada de España. Es el mismo diagnóstico del trabajo Destrucción a toda costa (2007), de la organización ecologista Greenpeace; del informe Sostenibilidad en España 2006, del Observatorio de la Sostenibilidad en España (OSE), y del estudio Perfil ambiental 2005, del Ministerio de Medio Ambiente. Es también, lo que el geógrafo Fermín Rodríguez, director del Centro de Cooperación y Desarrollo Territorial de la Universidad de Oviedo, ha denominado "el excepcionalismo asturiano".

"Los grandes del ladrillo miran ahora al Cantábrico", dice un consejero
Pero lejos de ser un motivo de tranquilidad, el dato es causa de inquietud ante el temor de que Asturias sea la próxima pieza a cobrar por los buscadores de oportunidades, precisamente por la mayor preservación de su litoral y por haber logrado eludir, hasta ahora, la amenaza del urbanismo despiadado que ya ha dañado de forma irreversible otras zonas de la costa española.

La presión ya ha comenzado. Los ecologistas denuncian que hay planes para edificar 60.000 nuevas viviendas en la franja marítima asturiana. Los ayuntamientos reducen esa cifra a 25.000 y aseguran que son planes para los próximos 10 años.

Entre los sectores conservacionistas asturianos existe el convencimiento de que el Principado es el próximo objetivo del afán predador de quienes, en la creencia de que el modelo mediterráneo está agotado por saturación, han visto en la costa cantábrica y, en particular en Asturias, por su alto grado de conservación e imagen de calidad ambiental, la próxima zona de expansión de la construcción residencial para segundas viviendas en el litoral.

El Gobierno asturiano ( PSOE)intenta lanzar un mensaje tranquilizador y asegura que en ningún caso va a tolerar la destrucción de costa. Asturias ha sido pionera en prohibir (desde 1993 mediante directrices de ordenación territorial y por ley desde 2002) la construcción a menos de 500 metros del mar, salvo núcleos urbanos preexistentes.

El Plan de Ordenación del Litoral Asturiano (POLA), de mayo de 2005, impulsado por el Gobierno, entonces de coalición entre los socialistas e Izquierda Unida, reforzó aún más esa cautela, y señala las 16.568 hectáreas donde no se puede construir: toda la zona costera fuera de cascos urbanos en esa franja de 500 metros. Además, el plan incluye actuaciones sobre 981.500 metros cuadrados a lo largo de la costa donde habría que regenerar "puntos negros", mediante la expropiación o la remodelación de zonas para atenuar impactos negativos.

Pero el temor sigue. En los 19 municipios marítimos asturianos la sociedad civil ha empezado a movilizarse y se multiplican los colectivos, plataformas y movimientos ciudadanos para oponerse a los proyectos de nuevas urbanizaciones Por unas u otras razones, una multinacional estadounidense, Landmark, que pretendía acometer un gran proyecto residencial en Cudillero para turistas de alto poder adquisitivo, acaba de desistir.

El PP asturiano ha sostenido en este tiempo que no hay "ninguna amenaza" y que los mecanismos de protección existentes pueden ser incluso "excesivos".

El temor a que Asturias haya sido elegida como la próxima presa de la concupiscencia urbanizadora se fundamenta, en primer lugar, en sus ventajosas condiciones de conservación, muy atractivas para los demandantes de segunda vivienda (sobre todo vascos y madrileños) que huyen del modelo masificado. También en los proyectos que han ido emergiendo a medida que avanzan las obras de construcción de la Autovía del Cantábrico a lo largo de la fachada marítima. Y además, en la convicción de que existe un creciente segmento de turistas que vuelven su mirada hacia el veraneo norteño, que desde el último tercio de siglo XIX y hasta los años 60 había sido la referencia del asueto de las clases dirigentes y pudientes españolas. Entonces el detonante fue el ferrocarril y ahora, las autovías, y, en el futuro, el AVE.

Con unos 500 kilómetros de perímetro costero (unos 236 kilómetros en línea recta), Asturias es, tras La Coruña y Tenerife, la tercera provincia española con más litoral, y ello es otro acicate para alentar un creciente número de proyectos inmobiliarios. La región ofrece en su fachada marítima 192 playas, zonas de dunas, seis rías, numerosos tramos de abruptos acantilados y el segundo mayor número de puertos de España (por detrás de la provincia de Pontevedra) en muchos de los cuales han ido desarrollándose puertos deportivos.

A ese potencial se suma una singularidad insólita en Europa: la gran cercanía entre la alta montaña (Picos de Europa y Cordillera Cantábrica) y el mar, lo que permite conciliar, en muy cortos desplazamientos, dos ofertas de ocio y paisaje muy diferenciados.

No obstante, que en la comparativa con otras comunidades Asturias salga victoriosa en la protección de su costa no implica que no se hayan perpetrado excesos durante el desarrollismo de los 60 y primeros 70 que hoy no se permitirían.

Este año, Greenpeace alertó de la existencia de 14 "puntos negros" o situaciones de riesgo en 13 concejos del litoral asturiano (Ribadedeva, Llanes, Ribadesella, Villaviciosa, Gijón, Carreño, Gozón, Avilés, Soto del Barco, Cudillero, Valdés, Tapia de Casariego y Castropol) en casi todos los casos por proyectos urbanísticos vinculados a campos de golf. Izquierda Unida denunció en 2006 que sobre el litoral asturiano pesa la amenaza de 60.000 futuras viviendas en proyecto para una comunidad con poco más de un millón de habitantes. La Coordinadora Ecologista las cuantifica en 66.200. Según estas fuentes, los 19 ayuntamientos costeros de la región podrían ingresar por estas licencias del orden de 667 millones de euros. Y Greenpeace habla de 40.300 (15.000 de ellas en un solo municipio: Llanes, y entre 5.000 y 9.000 en Ribadesella).

Los ayuntamientos, agrupados en la Federación Asturiana de Concejos (FACC) lo niegan. Aseguran que lo previsto está en torno a las 25.000 viviendas en todo el litoral de la comunidad y en un plazo de diez años. El Principado y el PSOE aducen que una cosa es lo que quieran hacer los promotores y los ayuntamientos y otra lo que se les vaya a permitir.

El Gobierno asturiano (PSOE) está ahora en medio de dos fuerzas de presión de sentido inverso y ambas muy fuertes. Por un lado, la de quienes se oponen a nuevos desarrollos residenciales -IU, grupos ecologistas, movimientos vecinales y colectivos de veraneantes, tanto asturianos como foráneos, que ya disponen de segunda residencia en la costa y no quieren que se les masifique el entorno- y, por el otro, promotores y constructores que consideran que Asturias es la última gran oportunidad de territorio relativamente virgen, y también los ayuntamientos, que ven en el turismo y las licencias de construcción una pujante fuente de ingresos.

"No vean lo que cuesta aguantar el tipo ante la presión urbanística sobre la costa. Muchas veces debemos decir no a proyectos que crean empleo", admitió el presidente asturiano, el socialista Vicente Álvarez Areces. Las autoridades regionales aseguran que en el Principado no se repetirá el modelo urbanístico del Mediterráneo ni el de otras zonas del Cantábrico, en las que el daño es ya es irreparable. El consejero de Ordenación del Territorio, Francisco González Buendía, reconoció hace un año que los grandes inversores del ladrillo "miran ahora hacia el Cantábrico" pero que el Principado estará "vigilante" y no permitirá un desarrollo urbanístico "insensato".

El presidente de la patronal asturiana de empresas constructoras (CAC), Serafín Abilio Martínez asegura: "Hemos apostado por el plan de ordenación del litoral que nos planteó el Gobierno porque queremos hacerlo bien y abordar un crecimiento sostenido de la segunda vivienda". La Confederación Asturiana de la Construcción (CAC) considera que la economía asturiana precisa un desarrollo urbanístico y residencial de la costa y que es posible hacerlo sin perpetrar ni los errores ni los abusos edificatorios de otras franjas costeras españolas.

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viernes, 4 de enero de 2008

En duda el valor ecológico de los Biocombustibles

Un nuevo estudio cuestiona la bondad de los biocombustibles en cuanto a su impacto ambiental y nivel de emisiones de CO2.

Este estudio va a generar un debate sobre ellos que me parece positivo, al margen de que petroleras y países productores seguramente estén celebrando las conclusiones de esta investigación brindando con su cochino oro negro. Nada es perfecto, así que arrojar luz sobre el lado oscuro de los biocombustibles me parece no sólo necesario, sino imprescindible teniendo en cuenta los millones que hay en juego, y lo pillín que es el hombre cuando huele a dinero... A ver, ¿qué sentido tiene deforestar la Amazonia para plantar soja en ella y luego quemarla alegremente en nuestros coches para ir a Carrefour? Al margen de mi opinión sobre los centros comerciales, hay que acabar con esa clase de producción de biodiesel absolutamente nociva, y promover una certificación internacional que garantice una producción sostenible y verdaderamente ecológica.

¿Y a qué esperan? Para los problemas medioambientales no hay soluciones o medidas a nivel local que valgan: eso está ya fuera de duda. Son imprescindibles y urgentes acuerdos globales y medidas que obliguen a todos los países, de ahí la importancia de la implicación de la ONU y las cumbres sobre el clima. Negar la importancia de estas cuestiones es troglodita... ¡o medieval como poco!

A continuación la noticia sobre esta investigación aparecida hoy en la edición digital del diario El Mundo

Aunque cada vez son más las voces que cuestionan el valor medioambiental de los biocombustibles, el asunto está lejos de haberse cerrado. En primer lugar, porque hay diferencias muy marcadas entre ellos; pero también porque no existe un único criterio para juzgar su valor medioambiental. Una reciente investigación realizada por dos profesores del Instituto Smithsoniano de la Investigaciones Tropicales, con sede en Panamá, trata de resolver estas cuestiones. Sus autores, John Scharlemann y William Laurance, han publicado los principales resultados de su investigación en la revista 'Science'.

El estudio compara 26 biocombustibles con la gasolina, el gasoil y el gas natural, combustibles fósiles que se verían sustituidos por aquellos. Los criterios para determinar la calidad medioambiental de un biocombustible son dos. Por un lado, la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero que emite su quema en comparación con los otros combustibles. Por otro lado, el impacto medioambiental causado por el cultivo que sirve para su obtención -incluida la destrucción de la vegetación preexistente-, así como el generado por la producción industrial del combustible.

Los resultados de la investigación no alientan la sustitución de los combustibles fósiles por estos nuevos productos. Aunque en 21 de los 26 casos las emisiones de gases de efecto invernadero son menores que las del gas natural y los derivados del petróleo, el impacto medioambiental suele ser mayor. Así sucede en 12 casos. En algunos casos, como los obtenidos de la patata y el centeno, el impacto ecológico es cinco veces mayor que el derivado de la extracción y explotación de los combustibles fósiles.

Pero lo peor es que precisamente los biocombustibles más usuales, como el biodiésel obtenido de la soja y el etanol del maíz, forman parte de ese grupo de elevado impacto medioambiental. Otros biocombustibles comunes, como el diésel del aceite de palma o, sobre todo, el etanol procedente de la remolacha o de la caña de azúcar, resultan bastante aceptables desde la perspectiva de las emisiones de gases de efecto invernadero; pero siguen teniendo un impacto medioambiental superior a los fósiles.

Los biocombustibles más ecológicos, tanto desde una como otra perspectiva, son los obtenidos de las basuras, del reciclaje de otros combustibles, y de la madera -metanol y etanol-; así como los combustibles 'tradicionales' como la madera o el estiércol.

Los autores creen que "es necesario considerar algo más que la energía y las emisiones de gases de efecto invernadero cuando evaluamos diferentes biocombustibles." Y agregan que "los gobiernos deberían ser más selectivos sobre que cultivos apoyan con subsidios y recortes de impuestos".

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jueves, 3 de enero de 2008

La latitud, los bosques y el CO2

Según un reciente estudio, los bosques del norte no absorben tanto CO2 como se pensaba, pues la fijación de dióxido de carbono que se produce en primavera prácticamente se anula en otoño. Transcribo a continuación la noticia aparecida hoy en el Diario Público.

Por cada tonelada de dióxido de carbono que escupen los tubos de escape y las chimeneas de las centrales térmicas, 500 kilogramos quedan retenidos en océanos y bosques, auténticos sumideros de CO2. Sin embargo, se ha descubierto que este efecto es mucho menos acusado en los bosques del norte. Un estudio publicado hoy en Nature sugiere que, en los ecosistemas terrestres de latitudes septentrionales, desde Rusia a Canadá, la absorción de CO2 que se produce en primavera se anula con la liberación de este gas de efecto invernadero en otoño. El circo de la contaminación juega sin red, y se vuelve aún más importante preservar las selvas tropicales.

En las últimas dos décadas, la temperatura en latitudes septentrionales ha aumentado 0,8 grados centígrados en primavera y 1,1 en otoño. Hasta ahora, se pensaba que la dilatación de la primavera a causa del calentamiento aumentaba la actividad fotosintética, caracterizada por la fijación de dióxido de carbono y la liberación de oxígeno.

Sin embargo, un equipo de investigadores del Global Carbon Project, encabezado por Shilong Piao, del Laboratorio de Ciencias del Clima y el Medio Ambiente de París, ha demostrado que el aumento de las temperaturas en otoño intensifica la fotosíntesis, pero sobre todo la respiración de las plantas, el proceso en el que captan oxígeno y liberan dióxido de carbono.

Este estudio tira por tierra la esperanza de que los bosques del norte de Eurasia y América actuaran como un amortiguador frente al calentamiento global, y obliga a los científicos del Panel Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU (IPCC) a recalcular sus predicciones. Los propios autores de la investigación lanzan el guante en Nature a los miembros del IPCC: "El impacto asimétrico del calentamiento en otoño y primavera en el balance de carbono aporta una incertidumbre significativa a las futuras proyecciones".

El investigador John B. Miller, de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EEUU, advierte en Nature del peligro de la desaparición de los sumideros de carbono. "Desafortunadamente, no tenemos garantía de que los bosques y los océanos sigan absorbiendo el 50% de las emisiones de CO2, y si esta actividad desaparece, sufriremos las consecuencias totales de la utilización de combustibles fósiles", señala Miller.

Sin embargo, el científico estadounidense abre una puerta a la esperanza: "Dado el aumento de la productividad de la biomasa en los trópicos, y la escasa observación de esta región, no sería de extrañar que allí existieran sumideros de carbono en expansión". El futuro del planeta se encuentra en las selvas tropicales.

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miércoles, 2 de enero de 2008

A dos velas

Acabo de escuchar en la radio una información muy significativa:

"A partir de ahora habrá que poner más cuidado en no dejarse una bombilla encendida: el recibo de la luz se incrementa este mes en un 3'3%"

Vaya! Ciertamente es para echarse a temblar... Ya me estoy imaginando a esas pobres familias embargadas viviendo en la calle porque un buen día olvidaron apagar la luz del pasillo antes de acostarse y rezar sus oraciones... Por suerte contamos con periodistas como ésta, quien desde la radio y con sus acertados comentarios ayudará a salvar de la ruina a muchos despistados.

En fín, que en un instante hemos pasado del "quien contamina, paga" a "si pago, contamino lo que me da la gana".

Sucio dinero...

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lunes, 31 de diciembre de 2007

Biodiversidad de Emergencia

Al parecer Noruega prepara un refugio donde se guardarán muestras de semillas de todas las especies comestibles, como precaución ante una posible catástrofe a nivel global. La noticia aparece hoy en el diario El Mundo:

En el siglo XIX, se catalogaron 7.100 variedades de manzana en Estados Unidos. Hoy, han desaparecido 6.800 de éllas. China contaba, a mediados del siglo pasado, con 8.000 tipos de arroz. En sólo dos décadas, se perdieron todos excepto 50. Una extinción es siempre, como mínimo, una irreparable pérdida para la curiosidad humana: nunca volveremos a ver nada igual. Pero, cuando desaparecen cultivos, las consecuencias pueden ser nefastas.

Una guerra nuclear, una plaga, un desastre natural o cualquier otra catástrofe podría arrasar las plantaciones que nos alimentan y provocar terribles hambrunas. Si llega ese momento, necesitaremos muestras de reserva que hayan quedado a buen recaudo, de las que tendríamos que echar mano para reanudar las actividades agrícolas. El Gobierno de Noruega parece haber hallado, entre sus desoladas tierras del Ártico, el refugio ideal contra todo ataque: el interior de una montaña en una isla junto al Polo Norte.

El refugio, llamado Cámara Global de Semillas de Svalbard y situado junto a la localidad de Longyearbyen, ha sido ya bautizado por la prensa como Arca de Noé o cripta del día del juicio, porque a ella acudiremos si las cosas se ponen feas. Noruega ha gastado cinco millones de dólares en construir la instalación, que guardará las muestras a 18ºC bajo cero.

El permafrost (suelo permanentemente helado) que cubre el archipiélago de Svalbard, a escasos 1.000 kilómetros del Polo Norte geográfico, se encuentra en la actualidad a unos cinco grados bajo cero, pero si las condiciones climáticas de la zona cambiaran en un futuro cercano, las semillas aún quedarían a salvo en el interior del refugio.

"Hemos realizado un montón de simulaciones informáticas para determinar el enfoque óptimo y hemos encontrado una forma muy efectiva, y especialmente eficiente desde el punto de vista energético, de establecer unas condiciones de frío fiables dentro de la cámara", asegura Magnus Bredeli Tveiten, responsable del proyecto desde el Departamento de Obras Públicas de Noruega. "Creemos que el diseño de la instalación asegurará que las semillas permanezcan bien preservadas incluso si fuerzas como el cambio climático elevan las temperaturas afuera", añade Tveiten.

Los científicos que participan en el proyecto, encabezados por el biólogo Cary Fowler, también se muestran de acuerdo en que los vaivenes del clima representan más grave amenaza, de entre las muchas imaginables, para las semillas del mundo.

"El cambio climático es un desafío que no tiene precedentes hitóricos. Los bancos de semillas contienen el recurso absolutamente esencial para permitir que los cultivos y la agricultura se adapten al cambio climático. Sin diversidad de cultivos, ni los cultivos ni tampoco la gente se adaptarán con éxito al cambio climático", indica Fowler, catedrático de la Universidad de Ciencias de la Vida de Noruega y director ejecutivo de Global Crop Diversity Trust, la entidad que gestiona la colección de Svalbard.

En la actualidad, existen unos 1.400 bancos de semillas desperdigados por el mundo, y la función del noruego será el de aglutinar las muestras contenidas en todos ellos. En el momento de su inauguración, que está prevista para el mes que viene, el banco contará con 250.000 muestras distintas de semillas, pero esta cifra pronto crecerá. La capacidad máxima del refugio es de cuatro millones y medio de semillas.

"Los cultivadores e investigadores irán primero a otros bancos de semillas para obtener los recursos que necesitan. Si aquellos bancos pierden los recursos que están duplicados en Svalbard, entonces podrán obtener una copia de repuesto de Svalbard para reemplazar a las variedades que han muerto o han sido destruidas", explica Fowler.

Más de 100 países apoyan el Tratado Internacional sobre Recursos Fitogenéticos, impulsado por la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO) de Naciones Unidas y que da cobertura legal al refugio de Svalbard. Varias instituciones privadas han donado dinero para el pruyecto, empezando por la Fundación Bill Gates, con 30 millones de dólares.

Todo cultivo, por minoritario e insignificante que parezca, encontrará cobijo en Svalbard. De hecho, es fundamental que haya muestras de reserva de las semillas más raras, que se encuentran sólo en pequeñas colecciones y, por tanto, son más vulnerables a tragedias ambientales o conflictos humanos.

En el último siglo, nuestra especie ha reducido en un 75% las variedades agrícolas que cultiva. Esta pérdida de biodiversidad significa que tendremos mucho menos material genético al que acudir para reestablecler la agricultura en caso de una catástrofe. A partir de ahora, Svalbard guardará en el corazón del hielo toda la pluralidad de semillas que se está perdiendo en los campos.

Las distintas especies de cultivos se han adaptado a distintas condiciones. Un tipo de trigo puede dar poco grano, por ejemplo, pero resistir bien el frío o la sequía. Los agricultores han seleccionado y perfeccionado las variedades más ventajosas, lo que significa que cada vez se puede alimentar a un mayor número de personas pero también hay mucha menos diversidad genética. Los bancos de semillas son el último refugio de esta irremplazable riqueza.

Desde mediados de noviembre, coincidiendo con el inicio de los cuatro meses de noche polar en Svalbard, los ingenieros trabajan en la fase de refrigeración de las cámaras. El objetivo que se ha marcado el Gobierno noruego es poder inaugurar oficialmente el banco de semillas el próximo día 26 de febrero. La fase de enfriamiento, fundamental para que las instalaciones puedan conservar intactas las semillas durante cientos o miles de años, se prolongará durante dos meses.

* Noticia publicada en el Diario El Mundo el 31 de diciembre de 2007 por Ángel Díaz / Fotografía de Mari Tefre.

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miércoles, 19 de diciembre de 2007

Consejos de Greenpeace para un consumo más responsable

El futuro del planeta depende mucho más de nuestro consumo que de las urnas.

¿Sabías que…?
…la alimentación es un derecho humano básico
Todas las personas deben tener acceso a alimentos sanos, nutritivos y culturalmente apropiados, en cantidad y calidad suficientes para llevar una vida sana.
…algunos alimentos contienen productos perjudiciales para nuestra salud
Muchos productos alimenticios contienen contaminantes orgánicos persistentes. Se trata de sustancias tóxicas resistentes a la degradación natural que pueden afectar nuestra salud.

En las granjas industriales los animales se alimentan con piensos de baja calidad y se les suministra antibiótico de forma indiscriminada. Además, en muchos casos, los animales son tratados de forma cruel.
El pescado de acuicultura suele tratarse con antibióticos, pesticidas y fungicidas y se alimenta con piensos elaborados con pescado salvaje.

…consumimos muchos más derivados animales de los que necesitamos
En los países desarrollados se consumen muchos más productos derivados animales de los que son realmente necesarios para una alimentación equilibrada.
El producto más abundante en la cesta de la compra de la población vasca es la carne.

Para consumir con responsabilidad… ¡Hay alternativas!

El consumo de productos locales, frescos y de temporada supone importantes ahorros de agua y energía, ya que se evitan transportes innecesarios.
La agricultura y ganadería ecológicas utiliza técnicas para producir alimentos con el menor coste ambiental y sanitario posible.
Hay que paralizar la producción, vertido y emisión de contaminantes orgánicos persistentes, tal y como regula el Convenio de Estocolmo, firmado por los gobiernos de 120 países, entre ellos el del Estado español.

Para una vida más sostenible … ¡Actúa!

- Consume de forma responsable
Procura reducir el consumo de carne, leche y huevos. Se requieren muchos recursos, energía y agua para su producción.
Prioriza el consumo de productos de temporada y evita los procesados que contengan muchos conservantes y aditivos.
Etiquetas como la de Agricultura Ecológica garantizan que se han seguido criterios ambientales y sociales en los procesos de producción.
Compra pescado que provenga de costas cercanas y capturado con métodos selectivos de pesca. Consume únicamente pescado salvaje y ejemplares adultos.
Evita consumir langostinos de cría artificial, ya que para su cultivo se destruyen muchos humedales y bosques de manglares y se contaminan las costas tropicales.
Observa detenidamente las etiquetas para comprobar que los productos que compras no contienen ingredientes modificados genéticamente. Consulta la Guía Roja y Verde de Alimentos Transgénicos de Greenpeace en su página web.
Comprueba que los productos que ofrecen ventajas para mejorar tu salud, lo pueden demostrar científicamente.

- Participa activamente
Solicita que las etiquetas reflejen la procedencia de los productos y si se han usado sustancias químicas en su producción.
Exige que tu región sea libre de transgénicos.

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domingo, 16 de diciembre de 2007

Acuerdo descafeinado en Bali

La Cumbre del Clima sienta en Bali las bases del nuevo acuerdo contra el calentamiento
EE UU dio ayer un giro radical y, en el último minuto de la Cumbre del Clima, aceptó reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero dentro de un acuerdo de la ONU. Este importante paso adelante, junto a la promesa de los países en desarrollo (incluidos China, India, Brasil e Indonesia) de que limitarán sus emisiones de gases de efecto invernadero de forma voluntaria y bajo supervisión de la ONU, convirtieron en éxito la Cumbre de Bali. A cambio, la Unión Europea aceptó rebajar el acuerdo y renunció a fijar objetivos de reducción de emisiones. El pacto de Bali define cómo será el tratado que debe sustituir al Protocolo de Kioto cuando venza su plazo de vigencia en 2013. El próximo tratado, que debe fijar nuevas reducciones de emisiones, se tiene que negociar los próximos dos años e incorporará, gracias al acuerdo de ayer, a Estados Unidos.


En la madrugada del sábado un grupo de 40 ministros selectos alcanzaron por fin un mínimo acuerdo, tras dos semanas de enconadas disputas en Bali. Al someter el texto al pleno por la mañana, se corría el riesgo de que cualquier tropiezo diera al traste con la Hoja de ruta de Bali, que diseña el tratado que debe sustituir al de Kioto. En ese texto, los países desarrollados aceptaron poner "límites cuantificados a las emisiones y objetivos de reducción de emisiones".

Estados Unidos asumió esa redacción y, a cambio, la Unión Europa renunció a incluir un rango de reducción de emisiones (entre el 25% y el 40% en 2020 respecto a 1990). Sólo un pie de página remite al informe del IPCC con esa recomendación para que la temperatura no suba más de 2,4 grados, el umbral que se considera admisible.

El otro punto delicado de la Hoja de ruta era la referencia a los países en desarrollo. Éstos estaban exentos de cualquier compromiso en el Protocolo de Kioto y ahora limitarán sus emisiones de forma voluntaria y controlada por la ONU a cambio de ayudas y tecnología.

Los dos acuerdos pueden parecer vagos, pero suponen un cambio histórico en la lucha internacional contra el calentamiento global. El primero atrae a EE UU y el segundo implica por primera vez a gigantes como China, India, Brasil, Indonesia, Pakistán... El acuerdo era endeble cuando llegó al pleno y allí cualquier soplo, cualquier desaire, podía acabar con él.

Y no hubo soplos, sino vendavales. Primero, China, India y todo el G77 acusaron a la presidencia indonesia de intentar engañarles. Según ellos, el texto pactado obligaba a Naciones Unidas a controlar la ayuda de los países ricos, pero en el que recibieron lo único que controlaría la ONU sería sus esfuerzos para limitar las emisiones.

La cita paró durante cuatro horas para arreglar el desaguisado con el G77 más China, un grupo de más de 130 países tan heterogéneos que actúa descoordinado. China acusó de mala fe al presidente de la convención, el holandés Yvo de Boer, por haber convocado al pleno mientras ellos seguían negociando. "Me han ofendido", se escuchó decir a De Boer a través de un micrófono que no era el suyo.

Cuando tomó la palabra apenas pudo hablar. "Cuando el plenario quedó esta mañana -se tapó la cara con las manos- este secretario no sabía que había reuniones paralelas". No pudo seguir. Se levantó y abandonó la reunión entre aplausos. Las televisiones de todo el mundo emitieron cómo una persona enérgica y directa caía por la tensión. El problema fue que la presidencia indonesia no le avisó de esa reunión paralela.

El carrusel siguió en la sala cuando el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, interrumpió la reunión: "Pueden elegir el camino del compromiso o el de la traición al planeta. Ninguna delegación puede tener todo lo que quiere. Nadie deja esta sala completamente satisfecho". Pareció no tener ningún impacto porque EE UU pidió entonces la palabra y la sala enmudeció. Dobriansky, que lleva desde el miércoles en Bali recibiendo todo tipo de críticas por bloquear la negociación, soltó la bomba: "Hemos oído declaraciones muy fuertes de los países en desarrollo diciendo que hay que atajar el cambio climático pero eso no lo veo aquí. No podemos apoyar el texto".

Washington volvía a su exigencia de que China e India tuviesen compromisos obligatorios para limitar sus emisiones, algo que estos nunca aceptarían, ya que sus emisiones de CO2 por persona son la cuarta parte que en EE UU.

Los abucheos generalizados a Dobriansky hacían presagiar que la Cumbre de Bali estaba agonizando, que los 189 países no serían capaces de alcanzar un acuerdo a pesar de que el mundo estaba pendiente de ellos. Entonces comenzó una catarata de reproches hacia la delegación de EE UU, que resumió el delegado de Papúa: "Si no van a liderar este proceso, al menos apártense del camino".

A la vez, el pleno aceptaba el cambio del texto que pedían China e India para que la ONU mida también si de verdad reciben ayuda de los ricos. Esa parte de la negociación quedó desbloqueada. Sólo faltaba EE UU, que no obtuvo el apoyo público ni de Japón, ni de Canadá. Dobriansky volvió a pedir la palabra. La presidencia contuvo la respiración y el balcón de prensa saltó como un resorte para oír en directo sus palabras. Si decía que no, la cumbre de Bali estaba muerta. "Hemos recorrido un largo camino hasta aquí. Estamos comprometidos y sólo queremos asegurarnos que todos actuamos juntos. Queremos ser parte de este nuevo marco y estamos dispuestos a reducir nuestras emisiones de gases de efecto invernadero". Eran las 14.22 en Indonesia (07.22 en la Península) y la sala estalló de alegría. Dobriansky se emocionó.

No quedó claro si EE UU amenazó con el boicoteo y no siguió adelante por falta de apoyos o si apareció como el salvador de un pacto que había asfixiado antes, como explicó a este diario Stephan Singer, experto en clima de la organización ecologista WWF. Después de las cesiones de la UE, que ha liderado toda la negociación, y de la enorme presión recibida dentro y fuera de EE UU, la Casa Blanca difícilmente podría explicar un no. Después de siete años sin ratificar Kioto, decidió subirse al nuevo Kioto II. Uno de los delegados de EE UU, C. Boyden Grey, explicó al terminar: "No veníamos a firmar este acuerdo pero en las negociaciones hay que ceder".

Entonces comenzaron las felicitaciones. Entre las más aplaudidas, China: "La Hoja de ruta de Bali es el coche que nos debe llevar a un nuevo acuerdo. EE UU ha subido a este coche aunque no esté en el asiento del piloto. Bienvenidos". El grueso de la delegación española ya no estaba allí, pues abandonó la sala poco antes para no perder el avión. Joaquín Nieto, de CC OO y que ha estado en todas las cumbres, afirmó que el acuerdo es bueno en el proceso aunque corto en los objetivos.

Bali no es un nuevo Kioto, pero define cómo debe ser ese Kioto II que se debe pactar en 2009 y entrar en vigor en 2013. Queda lo más complicado: cómo asignar cuánto podrá contaminar cada país. Por eso al terminar el acto, Ki-moon advirtió: "Esto no es el fin, sólo el principio".


Noticia publicada en el diario El País por Méndez Núñez, el 16 de diciembre de 2007

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lunes, 10 de diciembre de 2007

Qué hacer con el aceite usado en casa

¿Sabes donde tirar el aceite usado? Aunque no cocinemos muchos alimentos fritos en aceite, cuando lo hacemos, algunos tiramos el aceite usado en la pileta de la cocina o en algún otro sumidero, ¿verdad? Ese acto tan simple y cotidiano tiene uns efectos muy graves para el medio ambiente que son poco conocidos: ¡UN LITRO DE ACEITE CONTAMINA CERCA DE UN MILLON DE LITROS DE AGUA! Cantidad suficiente para el consumo de agua de una persona durante 14 años. ¿Por qué no hacer bien las cosas? Una manera muy simple de evitar esta contaminación es ésta:

1.- Esperar a que el aceite usado se enfríe.

2.- Colocar el aceite de desperdicio enfriado en una botella de plástico cualquiera (como las de agua mineral, suavizante, etc.)

3.- Cerrarla bien y colocarla en la basura de reciclar plásticos.

Por favor, no olvides este consejo y coméntalo a tus amigos y familiares por el bien de todos.

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viernes, 7 de diciembre de 2007

Habitats amenazados

Alarma de los ecologistas por la muerte de otro oso pardo en Palencia

El hallazgo de un oso parto muerto, el pasado sábado, en el parque natural de Fuentes Carriones y Fuente Cobre, en Palencia, ha disparado todas las alarmas de los conservacionistas de la zona, para quienes estos sucesos ponen "en tela de juicio" la gestión de los recursos naturales por parte de la Junta de Castilla y León.

El oso falleció accidentalmente, según los resultados de la necropsia que se le efectuó en el Centro de Recuperación de Animales Silvestres de Burgos, donde fue trasladado el cadáver, aunque quedan por efectuar otros análisis que lo confirmen, ínforma Efe.

A tenor de este informe forense, se trataba de un ejemplar de menos de dos años y cuando le encontró el cazador ya estaba en avanzado estado de descomposición. Aún así se ha detectado que tenía una contusión fronto-nasal con hemorragia interna, mientras que en los demás restos no se han podido apreciar otras lesiones.

En su estómago había bellotas y pequeños huesos y también parásitos en el intestino delgado, algunos de 30 centímetros, lo que indicaría que se trata de un caso de mortalidad accidental.

Las organizaciones dedicadas a la conservación, que se agrupan en la Plataforma por la Defensa de la Cordillera Cantábrica (PDCC), reclamaban ayer, no obstante, una investigación más exhausitiva de las causas de la muerte.

Con él, ya son dos los ejemplares que han sido hallados muertos este año en la misma cordillera palentina. Respecto al anterior, encontrado el pasado mes de agosto, aún se desconocen los resultados de los análisis que determinarán si fue envenenado con sustancias tóxicas que, aunque no van destinadas a ellos, terminan por afectarles.

Desde el año 2001, la Plataforma tiene contabilizados seis osos pardos muertos en Palencia y León, todos los anteriores fallecidos por culpa de venenos o de disparos. Mencionan que este parque natural concentra el más importante núcleo de osos pardos de la parte Oriental, con unos 25 ejemplares, en el cruce entre Cantabria, León y Palencia.

Pese a ello, los conservacionistas recuerdan que continuamente esta especie se enfrenta a amenazas, como es "una excesiva presión cinegética, una pésima política forestal que prima la producción por encima de la conservación y una escasa vigilancia sobre productos susceptibles de ser utilizados como venenos para la fauna salvaje".

Otras quejas se refieren a las concentraciones parcelarias que supondrán abrir unos 500 kilómetros de pistas forestales o la ineficacia de los sistemas de vigilancia y protección.

"Resulta dantesco que estén apareciendo osos envenenados o tiroteados de forma reiterada en Castilla y León y su gobierno apueste por un complejo invernal, como la estación de esquí en el Puerto de San Glorio, un proyecto que se perfila como la mayor amenaza para los últimos osos pardos cantábricos según ambientalistas, científicos y prestigiosos organismos nacionales e internacionales", argumenta la Plataforma.

Además, exigen que se suspenda la caza en Fuentes Carrionas, que aumenten los recursos del Seprona, que se controlen los productos fitosanitarios que usan como venenos y que se suspendan los proyectos de infraestructuras, como la estación de esquí.


Noticia publicada en el diario El Mundo por Rosa M. Tristán, el 4 de diciembre de 2007

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lunes, 3 de diciembre de 2007

Reforestación promovida por la ONU

La ONU anuncia que se han plantado 1.500 millones de árboles gracias a una campaña

El Programa para el Medio Ambiente de Naciones Unidas (PNUMA) anunció ayer que la iniciativa lanzada hace un año para plantar 1.000 millones de árboles, ha sido un «completo éxito» y que «se han superado los objetivos» con otros 500 millones de árboles según los cálculos de la agencia de la ONU.


La campaña Plantemos por el planeta, concebida y b>presentada por la Premio Nobel Wangari Maathai en la pasada Conferencia de Cambio Climático celebrada en noviembre de 2006 en Nairobi, y que fue apoyada por el Centro Mundial Agroforestal y el príncipe Alberto de Mónaco, fue una iniciativa dirigida a los ciudadanos, las ONG, los gobiernos y las empresas de todo el mundo.

El Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) de la ONU destaca en su último informe aprobado hace unos días en Valencia, que una de las formas de combatir el cambio climático es la reforestación de grandes áreas del planeta. Los árboles absorben CO2 y lo fijan en su tronco durante el metabolismo.

«Hubo unas cuantas sonrisas cínicas y negaciones con la cabeza cuando lanzamos la campaña. Algunos dijeron que no lo conseguiríamos nunca. Pero se ha logrado», declaró ayer Achim Steiner, director ejecutivo del PNUMA. «Millones de personas se han arremangado y ensuciado las manos para lograr un objetivo», añadió Steiner. Wangari Maathai, fundadora del Movimiento Cinturón Verde, que ha logrado plantar millones de árboles alrededor de Nairobi y por lo que le fue concedido el Premio Nobel de la Paz, señaló ayer que estaba «eufórica» con la noticia y que la respuesta ha ido «más allá de lo que esperábamos». «Plante hoy otro árbol para celebrarlo», concluyó.

Los datos de la ONU subrayan que la mitad de los árboles plantados han sido a menudo iniciativas individuales en las que ha participado todo el núcleo familiar con una media de entre uno y tres árboles, lo que significa que cientos de millones de personas han contribuido.

Entre los primeros árboles que se plantaron figura el que está en el jardín de un funcionario del PNUMA en Nairobi, que es quien lleva la contabilidad de la campaña. Todos los casos superiores a 10.000 árboles ha sido cerificados por instituciones reconocidas internacionalmente.

El mayor impulso llegó con la campaña de México, donde las autoridades se comprometieron a plantar 200 millones de ejemplares. Kenia anunció un esfuerzo de casi 10 millones. El PNUMA cree que el árbol 1.000 millones se ha plantado en Etiopía, donde con motivo de la Conmemoración del Milenio de este país se han plantado 700 millones de árboles. En los próximos días, Guatemala, China y España anunciarán sus cifras millonarias. En Indonesia, donde empieza el lunes la Cumbre del Clima, la plantación sube hasta los 80 millones.

El PNUMA calcula que en España la cifra llegará a los 25 millones de ejemplares, repartidos entre las administraciones públicas, propietarios privados y entidades sin ánimo de lucro. Las nuevas cifras para 2008 se conocerán en enero. Entre otras que la Expo de Zaragoza ha presentado un programa a tres años que plantará 3,5 millones en Aragón. La ONU recomienda censar datos y consultar la web:
http://www.plantemosparaelplaneta.com/

* (Noticia publicada en el diario El Mundo el 30 de noviembre de 2007 por Gustavo Catalán Deus)

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